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España se estanca y Europa frena su recuperación

La economía española registró una tasa de variación intertrimestral nula durante el tercer trimestre del año, frente al avance del 0,2% del trimestre anterior, y creció un 0,8% en tasa interanual, igual que en el trimestre precedente, según el avance trimestral de Contabilidad Nacional publicado por el INE.

El Producto Interior Bruto (PIB) generado por la economía española ha registrado un crecimiento real del 0,8% en el tercer trimestre de 2011 respecto al mismo periodo del año anterior, según la estimación avance del PIB trimestral.

De esta forma, el crecimiento interanual de la actividad coincide con el estimado en el trimestre precedente observándose, además, una composición similar. Así, la demanda externa continúa mostrando una elevada aportación al crecimiento que se compensa, parcialmente, con la contribución negativa de la demanda nacional. La variación intertrimestral del PIB ha sido del 0,0%, frente al 0,2% del trimestre anterior.

De acuerdo con este avance de datos, el PIB español desaceleró dos décimas su crecimiento en el tercer trimestre del año y mantuvo intacta la tasa interanual, al registrar la misma que en el segundo trimestre. Según el organismo estadístico, el tercer trimestre estuvo marcado de nuevo por una «elevada aportación» de la demanda externa al crecimiento, que se vio parcialmente compensada por la contribución negativa de la demanda nacional.

El estancamiento del PIB en el tercer trimestre se produce después de seis trimestres consecutivos de crecimiento económico, mientras que en tasa interanual el PIB acumula ya cinco trimestres en positivo. En el tercer trimestre de 2010, el PIB español avanzó un 0,1% en tasa intertrimestral y un 0,4% tasa interanual, según los cálculos del INE con la nueva base de 2008.

Estancamiento y posible contracción en la zona euro

Según la Comisión Europea, el crecimiento de la UE permanecerá prácticamente estancado durante 2012 para empezar a recuperarse lentamente en 2013. Se prevé que el desempleo se mantenga en los actuales niveles elevados. Los principales indicadores apuntan al estancamiento de la recuperación con posibles riesgos de contracción.

En estos momentos no se prevé que el ritmo de crecimiento económico vaya a aumentar en este trimestre ni en los siguientes. En consecuencia, se espera que en 2012 el PIB crezca a un ritmo de tan solo un 0,5% en la UE y la eurozona. Se ha pronosticado cierta aceleración para 2013, año en el que se espera que el crecimiento alcance un 1,5% en la UE y un 1,25% en la eurozona. Si bien las tasas de crecimiento serán distintas en el conjunto de la Unión, todos los países sufrirán los efectos de la desaceleración.

La prolongada incertidumbre en los mercados financieros con respecto a la sostenibilidad de las finanzas públicas en algunas economías de la zona euro y los temores de contagio que afectan a los países de su núcleo duro contribuirán a un crecimiento débil. La debilidad de la economía mundial, y de las economías de algunos de los socios más importantes de la UE, reforzará esta tendencia.

El pronóstico asume una recuperación gradual de la confianza en el segundo semestre de 2012, respaldada por la aplicación de medidas políticas que reconduzcan la crisis de la deuda soberana.

Está previsto que el crecimiento del empleo se detenga en 2012. La tasa de crecimiento de la economía, que, según el pronóstico, se mantendrá más allá del horizonte de las previsiones, se considera insuficiente para generar resultados positivos en los mercados de trabajo. Así, es probable que el desempleo se mantenga en su elevado nivel actual del 9,5%, aunque, también en este caso, la situación variará mucho de un país a otro.

Saneamiento en las cuentas públicas

En 2011 se ha avanzado en el saneamiento de las finanzas públicas. En cuanto a los déficits fiscales, el pronóstico para este año indica que se mantendrán en un 4,75% del PIB en la UE y algo por encima del 4% en la eurozona. Está previsto que en 2012 los déficits se reduzcan hasta situarse justo por debajo del 4% y el 3,5% del PIB en la UE y la eurozona, respectivamente.

Según las previsiones, la ratio deuda-PIB alcanzará su nivel máximo en la UE en 2012 (en torno al 85%) para estabilizarse en 2013. En la zona euro, sin embargo, la ratio de la deuda seguirá aumentando ligeramente y rebasará el 90% del PIB en 2012.

Son tres los principales riesgos que pesan sobre la economía de la UE y la eurozona: la prolongada incertidumbre generada por la deuda soberana, la debilidad del sector financiero y la ralentización del comercio mundial. Existe la posibilidad de entrar en una dinámica negativa: la desaceleración del crecimiento podría afectar a los emisores de deuda pública, lo que, a su vez, podría deteriorar la situación del sector financiero, que sería incapaz de apoyar el crecimiento.

Por el contrario, el hecho de que la recuperación de la confianza se produjese antes de lo previsto podría potenciar la inversión y el consumo privado. Es más, la mejora del entorno internacional, si se reanudase por ejemplo el crecimiento mundial, podría dar un nuevo ímpetu a las exportaciones de la UE. Del mismo modo, la bajada de precios de los productos de consumo contribuiría a un consumo más dinámico.

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