EN día de San Valentín en el que las reglas del juego han cambiado -entre máscaras, distanciamiento, cuarentena y pérdidas irreparables- vale la pena prestar atención a esas historias que nos animan a continuar. Aquellos que evocan ilusión muestran que el amor puede ser sinónimo de esperanza y fuerza. Uno de ellos es el que Gloria Ramos (70) y Enrique Cuadros (80) llevan creando desde hace más de cuatro décadas, y que se ha vuelto viral en las últimas semanas gracias a medios de comunicación social

La popularidad reciente se debe a «GLOREN», emprendimiento juegos de mesa artesanales que la pareja creó en 2019 para combinar sus talentos (Enrique es carpintero de toda la vida y Gloria es tejedora con un arte innato en sus manos) y crear algo divertido para pasar tiempo con la familia, considerando que fueron bendecidos con tres niños, Ivan, Danielle y Carlos.

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La oferta estaba originalmente limitada a un número limitado juegos de mesa que vendieron durante la campaña navideña de ese año. Sin embargo, cuando llegó la pandemia, decidieron volver a la fabricación y convertirla en un negocio familiar que gana cerca de 4.000 seguidores en Twitter al día y ya no solo ofrece ludo, damas y ajedrez, sino que también incluye otros juguetes y juguetes en su catálogo. Juegos importados muy originales.

Para entender el éxito del dúo (y la inevitable ternura que irradia cada postal), es posible que tengamos que remontarnos al inicio de esta historia de amor, en los años sesenta, cuando Gloria y Enrique aún corrían al recreo en su colegio de Barranco.

Lo que comenzó como una amistad se ha convertido a lo largo de los años en un flechazo, una ilusión juvenil de aquellos que te hacen sentir invencible. Y esto no es una exageración, porque Enrique tuvo que viajar a Chiclayo para derrotar a su amada, además de reunir el valor para hablar con su madre y hermanos y asegurarles que lo que sentía por ella era real y sincero.

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