Hay oportunidades que cambiarán nuestras vidas para siempre, se presentó Amelia en 2017. Sus amigos del vecindario le dijeron que estaban llamando mujeres. emprendedor de Pukusana para ayudarlos a realizar sus ideas comerciales, y ella aceptó el desafío sin dudarlo.

Toda su vida soñó con su propio negocio, especialmente después del matrimonio y el nacimiento de sus hijos, para poder pasar más tiempo con ellos en casa. Ya era emprendedora, vendía refrescos y marcianos en la puerta de su casa, pero aún tenía que dar el siguiente paso: abrir la bodega por la que soñaba con tanta pasión.

El programa Uncovering My Entrepreneurship (DME), impulsado por Arca Continental Lindley, reunió a 50 mujeres de Pukusana para capacitarlas. Al finalizar los cursos, diez de ellos tuvieron acceso a un capital de puesta en marcha de 1.500 soles para hacer realidad su negocio, y Amelia fue una de las seleccionadas.

Con este dinero compró su primer puesto y comenzó la historia de su bodega Angieale. Continuó entrenando y creciendo. Hace un año, la pandemia la sorprendió, como a todos los demás, pero gracias al programa pudo encontrar soluciones para continuar con su negocio. Protocolos de bioseguridad, obstetricia y otras ideas que se han implementado para su adaptación.

A través del programa, Amelia ahora también está ayudando a otras mujeres a avanzar en sus esfuerzos. Basándose en su propia experiencia, apoya a sus amigos a iniciar su propio negocio, les da ideas para la implementación, les da consejos.

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