Aquí se han creado productos y negocios extremadamente útiles e innovadores que no valoramos porque no siguen las tendencias de los países más desarrollados. Peor aún, solo los miramos seriamente cuando allí, mucho más tarde que aquí, comienzan a practicarlos. Echemos un vistazo a algunos ejemplos.

Mototaxis. Nuestros críticos y – ¡fuchi! – El huachaphos «taxicolo» está de moda en Barcelona y Frankfurt. Ligeros, asequibles y económicos, parecen el transporte urbano del futuro, a pesar de tener aquí 50 años. Y en todo el Perú, a excepción de la Lima tradicional, la motocicleta lineal es un transporte público. Desde la parada del colectivo hasta el sector 17, unas cuadras al costado, a través del sol y sin tráfico. Hoy en París este servicio ya se puede ver a la salida de los aeropuertos y estaciones de tren. Nos copian y no nos damos cuenta.

Reciclaje. Si nos sorprende ver los esfuerzos de reciclaje en Europa o Canadá, olvidamos que esta tendencia existía aquí hace muchos años. No solo utilizamos menos envases y generamos menos residuos, sino que lo que se producía siempre se recogía, clasificaba, reparaba y vendía. Esto está perdido hoy, pero podríamos ser mejores y ser pioneros nuevamente.

Alquiler de ropa. En los países desarrollados, las tiendas de alquiler de ropa son una novedad que ha demostrado ser un paso adelante en el cuidado del medio ambiente. Las tiendas de ropa para fiestas y todo tipo de compromisos funcionan aquí desde hace mucho tiempo. Por unos pocos soles a los quince, las chicas son hermosas y los chicos de la mayor parte del país son guapos con disfraces que volverán al día siguiente. Siempre a la moda y protege tu bolsillo y el planeta.

«Cocción rápida». La tendencia mundial de los sitios web de consejos de cocina no es comparable a los servicios de la Sra. Akilina. Ella está en el mercado de cualquier ciudad, sentada frente a un mostrador de especias, preparando y entregando al momento condimento de aguadito, base de carapulcra o aderezo seco con frijoles que sus amas quieren cocinar ese día. Se quedan en sus casas como reinas, y doña Aquilina está feliz, aunque no sabe que se adelanta a su tiempo.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here