Es fundamental que desde la universidad se consiga transferir tecnología hacia las empresas

Marco Pugliese es el director general de Neurotec Pharma, una spin-off de la Universidad de Barcelona, que está en estos momentos desarrollando un novedoso tratamiento para la esclerosis múltiple. Pugliese, junto a dos profesores de la UB, abandonó su posdocbpara sumergirse en el mundo de las start-up.

– Son un buen ejemplo de emprendimiento universitario en España. ¿Cómo acaba un doctor y dos profesores universitarios pasando de la carrera académica a montar una empresa biotecnológica?
– En realidad seguimos investigando, pero ahora desde la empresa. Nosotros creamos Neurotec en 2006 a partir de una investigación llevada a cabo por el grupo de Neuroquímica de la UB, que trabaja en enfermedades neurodegenerativas y estudia los mecanismos de daño neuronal relacionado con estas enfermedades. Entonces descubrimos un target concreto que está localizado en unas células cerebrales, las microglías, que desarrollan un papel importante de defensa en el sistema nervioso central y son las responsables de la inflamación cerebral. Nosotros descubrimos como modular este target con fármacos, con lo que tenemos efectos antiinflamatorios o neuroprotectores.

Estos fármacos ya eran conocidos, así que antes de publicar los resultados de la investigación nos asesoramos para ver si nuestro descubrimiento podía ser patentable y lo era, pero intentamos venderlo y no lo conseguimos, dado que las patentes sin desarrollo tienen poco valor, así que nos decidimos a crear una empresa nosotros mismos. Y esto fue posible gracias a la ayuda de la Fundación Bosch Gimpera y a la Oficina de Transferencia Tecnológica de la UB, al interés de Oryzon Genomics, una de las empresas biotecnológicas más importantes de España, que actuaron como business angels al principio, con una pequeña aportación. Pudimos crear la empresa y comenzar el camino. Entonces la UB cedió las patentes a la empresa a cambio de un porcentaje de participación. Ese fue nuestro camino inicial.

– ¿Cree que hay cultura emprendedora en la universidad española?
– Ahora más que antes, aunque todavía queda camino por recorrer. En Barcelona hay ejemplos muy interesantes, profesores que o han montado sus empresas o han transferido su tecnología. Y aquí tenemos un buen ejemplo, el de la Fundación Bosch i Gimpera. Eso no significa que cada profesor tenga que crear una empresa ni que cada patente tenga que dar lugar a una empresa, pero es fundamental que desde la universidad se consiga transferir tecnología hacia las empresas.

– Han tenido un importante apoyo de las administraciones públicas, pero también de inversores privados, cuestión bastante difícil en los tiempos que corren…
– Actualmente no es muy fácil conseguir inversión privada. Nosotros no hemos necesitado mucho capital, así que hicimos una ampliación de 300.000 euros, por parte de dos empresas que en realidad nos acompañan como capital company desde la creación de la empresa, que ya conocían el proyecto. En líneas generales de momento no es favorable, pero yo creo que si el proyecto es bueno y los inversores ven una rentabilidad, hay posibilidades.

– En cuanto al apoyo de las administraciones, que habéis recibido unos 700.000 euros, ¿cree que están bien orientadas las ayudas? ¿Han echado en falta algún instrumento en algún momento?
– En el caso de Neurotec el apoyo de la Administración ha sido fundamental, porque es una empresa pequeña. En los momentos iniciales contamos con el apoyo de la Generalitat, con ayudas y préstamos, y luego en una segunda fase recibimos bastante apoyo del Ministerio de Ciencia e Innovación. Los instrumentos son buenos y en general funcionan realmente bien.

– Para desarrollar el fármaco se unieron con Advancell y Aromics…
Con ellos hemos creado un consorcio empresarial, una AIE (agrupación de intereses económicos) para desarrollar algunas partes de este proyecto.

– Supongo que desde el punto de vista financiero -por los plazos que se manejan en la industria farmacéutica- es complicado resistir hasta que licencias un producto o lo pones en el mercado…
– Si, es complicado, pero el modelo de negocio de Neurotec está basado en el reposicionamiento de fármacos, es decir, utilizamos fármacos que están ya en el mercado, pero le damos un uso diferente y eso reduce mucho el coste de desarrollo y también el tiempo de llegada al mercado porque tenemos ya disponible toda la fase preclínica de seguridad y parte de la fase clínica porque el fármaco ya lo están tomando pacientes. Nosotros en este caso lanzamos un fármaco en fase 2, en pacientes. Normalmente el recorrido es largo, pero nuestro modelo se basa en licenciar a empresas más grandes que puedan hacer las fases 3 y 4 y la llegada al mercado.

– O sea, que están justo en la fase final de su desarrollo.
– Si, como modelo de negocio esta es nuestra fase final, así que tenemos que acabar la fase 2A, que empezamos en mayo de 2011 -en 14 hospitales de España y Alemania- y acabará en el primer semestre del 2013. Y después licenciaremos a una farmacéutica más grande que tienen mucha más capacidad para llevar a cabo las siguientes fases.

– ¿Entonces el NT-KO-003 cuándo podrá estar en el mercado?
– Si todo va bien en 2018 o 2019.

– ¿Cuáles son las ventajas de este tratamiento?
– En realidad para la esclerosis múltiple no hay cura, aunque si que existen fármacos que mejoran la progresión y la sintomatología de los pacientes. Estos fármacos son inmunomoduladores, que interactúan con el sistema inmunitario. Las ventajas del nuestro son: se puede administrar por vía oral, cuando los que hay hoy en día son todos por vía parenteral. El mecanismo de acción es diferente: no tocamos el sistema inmune, sino las células microglías y tenemos efectos antiinflamatorios y neuroprotectores. Es compatible con el resto de los fármacos, porque funciona con un mecanismo diferente. Otra ventaja es que el coste por paciente es muy reducido. Además es muy seguro y no tiene efectos secundarios.

– Al margen de este producto, ¿están preparando algún otro?
– Estamos testando el mismo fármaco en esclerosis amiotrófica lateral, con resultados esperanzadores. Además, tenemos otras moléculas que también son antiinflamatorias y neuroprotectoras que hemos probado con resultados interesantes, que están todavía en una fase in vitro. También estamos empezando a colaborar con otras empresas del sector para que nos proporcionen nuevas moléculas que puedan tener interés para tratar enfermedades inflamatorias del sistema central.

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